ANTECEDENTES

Escribir una continuación de Los muertos no se ahogan era algo bastante previsible. Aunque la trama de la novela era autoconclusiva, terminé con algunos hilos pendientes y una ligera idea de lo que quería contar en un nuevo caso de Roberto Fuentes.

El problema fue que terminé tan saturado tras publicar Los muertos no se ahogan que necesitaba alejarme de los personajes una temporada, por ello me refugié en la continuación de Muerte Negra, una novela de ciencia ficción cuya redacción me tomé con excesiva tranquilidad.

No obstante, la impaciencia de algunos lectores y la cercanía del Premio Literario Amazon 2019 hizo que aparcase la corrección de esta novela, una vez terminada, para meterme de lleno en la segunda novela de Roberto Fuentes.

PLANTEAMIENTO

Hay una importante diferencia entre Déjame morir y la anterior novela. Mientras Los muertos no se ahogan estuvo bastante planificada en cuanto a tramas y personajes antes de sentarme a escribir, en esta novela no fue así.

Partí de una ligera idea para la trama inicial, pero sin saber a dónde me iba a llevar. Para que lo entendáis mejor, mientras empecé Los muertos no se ahogan sabiendo quien era el autor de los crímenes,  en esta ocasión no tenía ni idea y lo decidí conforme iba avanzando en la escritura.

Creo que eso ha ayudado a que la novela sea menos previsible que su antecesora y a que el lector tenga menos claras sus sospechas. No obstante, tuve que volver atrás en varias ocasiones para cambiar ciertos detalles y la fase de moldeado y corrección fue más exigente que en la anterior.

Bajo mi punto de vista, prefiero este modo de escribir, ya que disfruto más la escritura cuando no sé muy bien lo que van a hacer los personajes, y en novelas de este género pienso que es el mejor modo de que la resolución de la trama no sea previsible.

DESARROLLO

Comencé a escribir la novela en marzo de 2019, aunque el gran empuje llegó el 25 de abril, cuando tras 23.000 palabras acumuladas decidí iniciar el reto de escribir 60.000 palabras en 30 días y así terminar la novela a tiempo suficiente para presentarla al Premio Literario Amazon.

El reto funcionó y el 25 de mayo di por finalizada la novela, con una extensión inicial de 98.000 palabras que, tras las dos correcciones, quedaría en un total de 107.000 palabras.

Lo cierto es que la escritura fluyó muy bien, llegando a superar muchos días las 2.000 palabras escritas. No me atasqué en ningún momento en la escritura y solo me retrasó algo el tener que volver atrás en varias ocasiones para rectificar cosas conforme avanzaba la trama.

La corrección también fluyó muy bien. Hice dos antes de enviarla a los lectores beta, e incluso tuve tiempo de hacer una última lectura antes de publicarla; algo que no pude hacer con la anterior novela.

ESCENARIOS

En esta ocasión decidí trasladar al protagonista a una ubicación distinta: el pueblo de Poo de Llanes. Me pareció que el cambio le iría bien al personaje y no centraría tanto la trama en su pasado, como sucedía en Los muertos no se ahogan.

No obstante, Nueva de Llanes y su entorno siguen siendo fundamentales, ya que en Nueva se ubica la casa con la que arranca la trama, además de aparecer otras localizaciones cercanas como la playa de Cuevas del Mar, Llames de Pría o Villanueva de Pría.

Mención especial tiene la playa de San Martín y su isla, un entorno que me parece precioso y que merecía salir en la novela para que la gente se acerque a conocerla.

TÍTULO Y PORTADA

Al igual que me ocurrió con la anterior novela, no decidí el título hasta tener la trama bastante avanzada, eligiendo una frase que tiene mucho que ver con lo que ocurre.

En cuanto a la portada, no la diseñé hasta tener el primer borrador terminado. Tenía una idea bastante clara de lo que quería, pero encontrarlo fue más complejo. Busqué primero entre las portadas que se pueden comprar en distintas plataformas, pero al no encontrar nada que me convenciese decidí diseñarla yo mismo.

Al final me decidí por fusionar dos imágenes que mostrasen la ambientación más oscura que tiene esta novela con respecto a la anterior, y les dí una tonalidad azul.

FUTURO

Está claro que la saga me pide una última novela, completando así la trilogía, pero quiero dejar un poco apartados los personajes para no saturarme de ellos.

De momento voy a corregir la segunda novela de La guerra de los dioses y luego decidiré qué proyecto llevo adelante. Son varias las ideas que barajo, entre ellas la novela que presentaré el año que viene al Premio Amazon y que no será una nueva aventura de Roberto Fuentes.

De todas formas todavía es pronto para hablar de ello. De momento podéis disfrutar de mi última novela: Déjame morir.