Día inolvidable el que ayer viví en Boñar durante la presentación de «Centuri, un nuevo futuro».

El acto fue organizado por la Asociación Cultural La Peralica y tuvo lugar en el edificio Manuel Díez Rollán, cedido amablemente por el Ayuntamiento de Boñar, lo que dió el emplazamiento adecuado que requería un acto de tal relevancia.

Debo decir que fue un placer presentar esta segunda novela en la misma villa en que me estrené presentando «Mundo sin futuro», arropado de nuevo por numerosos lectores, amigos y familiares.

Agradecer en primer lugar a Andrés, presidente de la Asociación La Peralica, la organización y realización de los trámites necesarios para que este evento tuviese lugar y contase con una buena acogida y seguimiento por parte del pueblo de Boñar. Sin su trabajo y predisposición nada de esto hubiese sido posible.

También quiero dar las gracias a Noemí por su excelente presentación inicial y sus apasionadas palabras hacia una obra que espero guste de igual modo al resto de lectores.

Igualmente dar las gracias a Toño por poner los medios necesarios para dar un toque de estilo a mi exposición. El detalle de la máquina de escribir es para destacarlo.

Y por supuesto dar las gracias a todos los asistentes, especialmente a los miembros de la Asociación Cultural La Peralica, que sigue demostrando año tras año ser un referente en las actividades culturales en Boñar. Gracias a los que creyeron interesante perder un rato de sus preciadas vacaciones para conocer a este humilde escritor y a los que me acompañaron una vez más en un día tan especial. Sentirme arropado por la gente que me quiere y me aprecia es suficiente recompensa para seguir escribiendo.